Tras un maratón de 4 días de moda, 34 desfiles, entrevistas, vídeos en bakstage, curiosidades en el blog Acreditada e infinitos twits en la cobertura en directo, Mercedes Benz Fashion Week Madrid llega a su fin. Mañana desfilarán los jóvenes de El Ego y después de ellos, la pasarela madrileña echa la persiana hasta septiembre. En medio de una sala de prensa casi desierta, resulta inevitable pensar en lo que hemos visto, en las tendencias, en la situación de la moda en la actualidad y en cómo os hemos contado las cosas. He aquí mis conclusiones.

Lo primero es dar la enhorabuena a Teresa Helbig, ganadora del premio L’Oréal a la Mejor Diseñadora de esta edición. Un premio merecidísimo, ya que ha hecho un gran esfuerzo para presentar una colección cien por cien artesanal, perfectamente ejecutada y con un gusto estético ideal.

En segundo lugar, hemos constatado lo siguiente: la crisis hace daño, pero reafirma los talentos. Estos días hemos visto ejemplos de supervivencia a base de creatividad; en estos tiempos hay que focalizarse en vender. Han salido triunfales creadores como Davidelfin, Ana Locking, Juanjo Oliva y Andrés Sardá.

Por otra parte, cuando supimos que Cibeles pasaría a llamarse Mercedes Benz Fashion Week Madrid,  esperábamos encontrar importantes diferencias gracias al nuevo patrocinador. Sin embargo, ni hemos conseguido cifrar la participación del patrocinador, ni hemos notado ningún cambio sustancial en el interior de Ifema. Más que un avance parece haber sido un salvavidas, aunque confiemos en que Madrid haya conseguido mayor repercusión internacional.

Así, con todo esto, es importante recordar que la moda es industria, negocio y cultura, pero también libertad; todo el mundo está invitado a ver, a conocer y a opinar. Por mi parte, quiero dar las gracias a todos los que me habéis seguido estos días, espero que os hayáis entretenido y que hayáis disfrutado tanto como yo. Reconozco que días como estos hacen que me encante mi trabajo. Seguiremos conectados.