Pijamas para el exterior: La ropa de calle nunca ha sido tan cómoda. Los pantalones de pijama de seda se usan como prenda ‘urbana’, con un abrigo largo por encima, o un plumas, como proponen Ailanto y TCN. Y por la noche, la seda de los camisones también hace su aparición, como por ejemplo en un delicado mono de cóctel, una de las propuestas de Juan Duyos.
Futurista: Roberto Torretta definió su colección como “retro futurista” y explicó que llevó los tejidos ‘pijos’ a una silueta moderna; Juanjo Oliva presentó una trenca en lurex azul que parecía robada a un miembro de la tripulación del Enterprise; David Delfín, incorporó tiras reflectantes en sus prendas y los Alvarno, introdujeron corazas en forma de pechera, para un efecto gladiadora galáctica.
Ropa masculina: Muchos de los pantalones rectos, las chaquetas de cuatro botones o los abrigos levita que se presentaron durante la Fashion Week, eran de corte masculino, pero adaptados a la figura femenina. Algunos fueron más lejos como para ofrecer una silueta ‘oversize’, ya que los chaquetones y las chaquetas parecían directamente ‘robados al novio’ o en el caso de TCN, ‘robados al abuelo’, ya que además tenían un toque vintage.
Charlestón reinterpretado: Las chicas flapper de los años 20, sirvieron de inspiración para los cortes de los vestidos bajos de cintura, de Ana Locking. Por otra parte, Teresa Helbig las presenta en su versión rockera, con botas de cowboy y detalles en cuero.