Unos 350 invitados al jardín El Capricho en Madrid fueron testigos de la propuesta de la firma DelPozo para la primavera/verano 2013. Unas 47 salidas en total que marcan lo quen se ha denominado estos días como «el rescate de Jesús del Pozo». Y es que rescate es la palabra de moda en todos los sectores. En este caso, se trata de la recuperación de la marca, cuyo futuro era incierto después del fallecimiento del diseñador del mismo nombre en agosto del año pasado, y la incorporación de Josep Font como director creativo.

Ahora por fin tienen un plan. En la primera etapa se han recuperado todas las licencias para centralizarlo desde la casa madre, desde sus modernas oficinas situadas en la Ronda de Toledo en Madrid. Al mismo tiempo, se buscó una nueva identidad de marca y Jesús del Pozo pasaba a llamarse simplemente DelPozo (todo junto que es más trendy). Para marzo planean estrenar boutique en Madrid, que incorpore el lavado de cara, y donde se venderá el prêt-à-porter con sus accesorios, la colección de novias y el perfume.

Alguien tenía que haberle dicho a los invitados al desfile de disfrutar al máximo ese momento, porque seguramente sea la última vez que DelPozo desfile en Madrid, o para ir más lejos: en España. Si todo va tal y como lo tiene previsto Font, la última fase del plan es presentar la colección fuera de nuestras fronteras. Para usar sus palabras exactas: «no descarto el desfilar fuera la temporada que viene», que nosotros interpretamos como: «Si es viable a nivel económico, desfilamos en la semana de la moda de Nueva York». No mencionamos Nueva York por capricho. Es que sabemos con certeza que nada más desvestir a las modelos en el «backstage», las prendas se embalaron y se dejaron listas para partir hacia su nueva casa temporal: un «showroom» especializado en ventas y en prensa de la gran manzana. Ahí serán expuestas en perchas durante la semana de la moda de Nueva York, para que las vean desde compradores internacionales hasta prensa americana.

Y es que uno de los grandes objetivos que se han puesto en esta colección, es el de «internacionalizarla». ¿Cómo se internacionalizan unas prendas, nos preguntamos? La respuesta de Font: «Haciendo un producto más joven». El diseñador nos habla de la incorporación de un colorido más de tendencia, como los tonos flúor, y también de estampados más vivos. Pero insiste en que se ha respetado el ADN de la firma, especialmente en los volúmenes (que se han trabajado desde dentro hacia fuera) y en los detalles artesanales que acercan las prendas a la alta costura (una de las toreras lleva bordados de tres semanas de trabajo). Por ello esta colección la denominan «prêt-à-couture». Aclarado todo, solo queda una incógnita, si gustará al mercado internacional. La respuesta en unos meses.